
Su verdadero origen es muy difícil de determinar,
pero históricamente se remonta al 1815, año
en el cual se celebró el “Wiener Kongress”
(Congreso de Viena). Se reunieron en Viena numerosos reyes,
jefes de estado, políticos y diplomáticos para
la toma de decisiones a favor de una nueva Europa. Viena se
convirtió en el centro cultural, musical y artístico.
Esta época del “Biedermeier” popularizó
la alegre costumbre de celebrar fiestas de danzas, bailes
y musicales. Durante el Congreso de Viena, la capital austríaca
impresionó por sus espléndidas fiestas imperiales,
bailes y galas, dirigidas por grandes músicos y compositores.
La Casa Real e Imperial austríaca organizaba numerosos
bailes por motivos familiares como bodas, cumpleaños,
peticiones de mano o bailes en honor de visitas extranjeras.
Esta fama vienesa se iba extendiendo por toda Europa, incluso
hasta los Estados Unidos gracias a los famosos conciertos
de baile de Johann Strauss, padre e hijo.
Tradición
La época más importante en la cual se concentraban
los bailes en Austria era, y es hoy en día todavía,
la temporada invernal de Carnaval. Durante Carnaval, el “Fasching”,
se celebran más de 300 bailes en Viena. Todos los gremios
y asociaciones mantienen la alegre y elegante costumbre de
celebrar un gran baile.
Como escenario y local se prestaban los palacios imperiales
y de la aristocracia. También, existían salas
de bailes para el público en general, que todavía
hoy tienen gran tradición y son bellos lugares para
celebrar un baile.
Algunos bailes emblemáticos que se mantienen desde
hace más de 100 años:
Baile de la Ópera del Estado: ‘Opera Ball’
Baile de los Filarmónicos: ‘Philharmonic Ball’
Baile de los Industriales: www.techniker-cercle.at
Baile de los propietarios de cafés: www.kaffeesiederball.at
Baile de los Cazadores
Baile de los Oficiales del ejército austriaco
La Rudolfiner Redoute
Baile de las flores, etc.
Transcurso de un baile vienés
Los debutantes, jóvenes parejas, “abren”
el baile, con una “polonaise”, baile en formación
de aprox. 24 parejas con música de orquesta. Los debutantes
son jóvenes que se presentan, de tal manera, ante la
sociedad. Las chicas llevan vestidos blancos y un buquet de
flores, los chicos esmoquin con guantes blancos. Antes del
evento ensayan durante meses para brillar durante el baile.
Después de la bienvenida oficial y el primer vals de
los jóvenes, se abre el baile con las palabras “Alles
Walzer” (vals para todos), dirigidas a los invitados.
A medianoche, a menudo, tienen lugar una actuación
de artistas vieneses, una “Publikumsquadrille”
(baile en formación para todos) y una tómbola.
Después de muchas horas de bailar y de pasar una noche
entretenida con amigos y compañeros, la orquesta cierra
el evento con el último vals, “An der schönen
blauen Donau”, de Johann Strauss.
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